Has llegado aquí buscando qué es esto de Auxilio Judicial. Bien. Vamos a aclarártelo todo, sin rodeos y sin venderte humo. Qué es, si puedes presentarte (spoiler: casi seguro que sí), cómo es el examen y por qué quizá sea la puerta de entrada más rápida a un trabajo fijo en Justicia.
335 plazas en 2026. Sin carrera. Sin experiencia. Solo la ESO. Y un examen 100% test donde no se perdona casi ningún fallo.
Vamos a lo concreto
El Auxilio Judicial es el puente entre el tribunal y el mundo de fuera. Dicho en cristiano: son los que sacan del despacho lo que el juez decide y lo hacen real. Gestionan el correo, reparten y piden el material que el juzgado necesita para funcionar. Y ojo, que no es papeleo en una esquina: tienen carácter de agente de la autoridad, y por eso pueden identificar a una persona tanto dentro de la sala como en la calle. Si ellos no se mueven, la sentencia se queda en un papel.
1
Notificaciones, citaciones, emplazamientos. Localizas a ciudadanos y empresas y te aseguras de que se enteran de lo que tienen que enterarse, en plazo y en forma. Si esto falla, el proceso se cae.
2
Acompañas a gestores y letrados en las diligencias fuera del juzgado —lanzamientos, desahucios, embargos—, con carácter de agente de la autoridad. No los decretas tú, pero sin ti no se ejecutan: por algo se llama «auxilio» judicial. Antes el cuerpo se llamaba «agente judicial», y la idea sigue siendo la misma: eres el brazo ejecutor del juez, donde el Derecho deja de ser teoría y pisa la calle.
3
Mantienes el orden en los juicios y garantizas que la vista se grabe como debe. El juicio que sale en las noticias funciona porque alguien de tu cuerpo lo sostiene desde dentro.
4
Custodias y ordenas expedientes y pruebas materiales. Eres el guardián de que cada documento (cada vez más, cada archivo digital) esté donde tiene que estar.
En resumen: Auxilio es el eslabón que MATERIALIZA lo que el juez decide. Sin este cuerpo, la Justicia se queda en teoría. Y ya no es el juzgado de hace veinte años: con la Ley Orgánica 1/2025, los Tribunales de Instancia y las Oficinas de Justicia, trabajas en un entorno digitalizado. Más moderno. Más ágil.
Vale. Ya sabes qué hace.
Pero ahora la duda lógica: si existe Tramitación y existe Gestión, ¿por qué empezar por Auxilio y no por otra?
La decisión inteligente
La puerta de entrada
Menos requisitos, menos temario, antes dentro.
El siguiente escalón
Más nivel y más sueldo… a cambio de más.
Traducción honesta: Auxilio es el trampolín. Entras antes, con la mitad de barrera, y empiezas a cobrar como funcionario mientras otros siguen estudiando. Y aquí está la jugada que casi nadie ve venir: a los dos años puedes promocionar a Tramitación (C1) por un turno interno mucho más asequible —temario reducido, sin parte constitucional, compites solo contra funcionarios y te guardan la nota. Auxilio no es conformarse. Es entrar por la puerta más ancha y subir desde dentro.
Entonces solo queda una pregunta antes de seguir: ¿cumplo los requisitos para presentarme?
Antes de nada
Esto es lo primero que todo el mundo teme. Y casi siempre, para nada. Mira la lista:
No necesitas bachillerato. Ni carrera. Solo la ESO.
Sí. Puedes presentarte.
Ahora, la verdad que nos exige el oficio: que solo pidan la ESO no significa que sea un regalo. Precisamente porque la puerta está abierta para todos, el aula estará llena de titulados —Derecho, Relaciones Laborales, Criminología—. Entrar al examen es fácil. Aprobarlo, no: eso exige rigor. La buena noticia es que, como ningún título suma puntos, ese opositor con carrera no te gana por su currículum. Solo te gana si falla menos que tú. Y eso, a diferencia de una carrera, se entrena.
Ahora que sabes que entras al examen, toca el dato que de verdad importa: cuántas plazas hay y contra cuánta gente compites.
Los números, sin maquillar
335 plazas
Turno Libre 2026
265 de comunidades transferidas y 70 del Ministerio. Más de trescientas plazas de funcionario fijo en una sola convocatoria.
100% examen
Oposición libre pura
No cuentan méritos, ni experiencia en administraciones, ni cursos. Si partes de cero, es la mejor noticia del día: aquí nadie te saca ventaja por su currículum.
Eliges territorio
Andalucía, Cataluña, Madrid…
Eliges UNO y compites solo contra los de ese territorio. Las plazas y las notas de corte cambian según dónde te presentes. Elegir bien vale tanto como estudiar.
82-88 / 100
Notas de corte reales
Ejemplo: Andalucía histórica, 82,25-88,00. Traducción: tu margen de error en toda la oposición ronda apenas la decena de fallos. Varía según el año y el territorio, pero el orden de magnitud es ese.
En torno a una decena de fallos de margen, según el año y el territorio. Léelo otra vez.
Por eso lo que de verdad decide la plaza no es cuánto sabes, sino cómo es ese examen y cómo gestionas que cada error reste.
El día de la verdad
Aquí no hay segundo asalto ni recuperación. Los dos ejercicios caen en una sola jornada. Y no hay ofimática: en Auxilio te lo juegas todo en estos dos, 140 preguntas en total.
1
100 preguntas
El grueso de tu nota. Donde se demuestra que te sabes los 26 temas.
2
40 preguntas
Casos reales de diligencias judiciales. Aquí no vale recitar el artículo: hay que saber aplicarlo. Es donde se separa el que estudió de memoria del que de verdad entendió.
Y ahora lo que casi nadie se toma en serio a tiempo: cada error te resta en torno a un 25% del valor de un acierto. Responder al azar no es arriesgar, es jugarte la plaza. Saber cuándo contestar y cuándo dejar en blanco es una habilidad en sí misma. Con apenas una decena de fallos de margen, esa decisión vale tanto como el temario.
Ya sabes cómo te examinan.
Ahora, ¿qué tienes que estudiar? ¿Y por qué empezar de cero hoy? Por una vez, juega a tu favor.
El temario
El temario son 26 temas, ni uno más. Una lista cerrada que se puede dominar. Y se reparte en dos bloques.
Aquí va la buena noticia: es prácticamente el mismo mapa que Tramitación Procesal, pero tratado más por encima, con menos profundidad. Y con dos cosas a tu favor: en principio no entran los recursos (aviso honesto: alguna vez han caído preguntas, así que no los pierdas de vista del todo) y no hay informática. Mismo terreno que Tramitación, pero más ligero.
Bloque I — Organización Pública e Institucional (15 temas): el esqueleto del Estado y de la Justicia. Constitución, Gobierno, Administración General del Estado, Poder Judicial, Unión Europea, organización judicial, el Letrado de la Administración de Justicia, los cuerpos… El mapa. Puntos estables que, bien trabajados, entran en el bote y no se mueven.
Bloque II — Derecho Procesal (11 temas): el corazón de la oposición. LEC, LECrim, contencioso, laboral, actos procesales, resoluciones, notificaciones, Registro Civil, archivo. Menos temas, pero detalle milimétrico: plazos que se parecen pero no son iguales, resoluciones que se confunden. Aquí, una lectura con prisa te cuesta la pregunta.
Y ahora, la ventaja que casi nadie te ha contado.
La Ley Orgánica 1/2025 acaba de cambiarlo todo: adiós a los juzgados de siempre, hola Tribunales de Instancia y Oficinas de Justicia.
El opositor veterano, ese que llevaba tres años empollando, ahora tiene que desaprender lo que sabía y memorizar la estructura nueva.
Tú no. Tú aprendes ya, a la primera, el sistema vigente.
Empezar de cero, por una vez en la vida, es una ventaja. Y es tuya.
Bien. Ya sabes qué estudiar y por qué tienes ventaja.
Pero seamos sinceros: nadie estudia 26 temas por amor al arte. ¿Qué te llevas a cambio?
Lo que está en juego
Imagínate un martes cualquiera dentro de un par de años.
Tienes una franja fija de audiencia por la mañana, de nueve a dos, y alrededor el horario lo montas tú: entras antes, sales después, lo cuadras como te venga bien.
A final de mes te entra un sueldo fijo, en 14 pagas, que sube solo con los años.
Y por encima de todo, lo que el sector privado casi no reparte: estabilidad para toda la vida. Nadie te manda a casa cuando vienen mal dadas.
1.500-1.700 €
Brutos/mes de entrada en 14 pagas · 2.000+ con trienios, productividad y guardias
35 h/sem
Audiencia fija de 9:00 a 14:00 + tramos flexibles a completar a tu ritmo (y en vías de bajar a 32,5 h)
31 días
de descanso ya el primer año (22 de vacaciones + 9 de asuntos propios, los antiguos «moscosos»)
Promoción a C1
a los 2 años a tramitación por turno interno; y si no sacas plaza, la bolsa de interinos cobrando lo mismo
Ese es el premio. La pregunta ahora es cómo se prepara sin perder un año por el camino.
La plataforma
Abres el móvil y entrenas con preguntas reales del nivel de Auxilio. Sin arrastrar el tochaco del temario. Cinco minutos en la cola del súper rinden más que dos horas de subrayador.
Cuando fallas, no te soltamos el artículo de la ley en la cara. Te explicamos POR QUÉ fallaste, en cristiano, de andar por casa. Así esa pregunta deja de cazarte para siempre. Justo lo que necesitas cuando solo puedes fallar una decena.
Las preguntas trampa de LEC, LECrim, plazos y Registro Civil que tumban a la mayoría, agrupadas y desmontadas una a una. Atacas directo la zona donde se pierde la oposición.
El examen real: un día, 140 preguntas, reloj corriendo. Entrenas el aguante y la gestión del tiempo para que el día de verdad no sea la primera vez.
La decisión más difícil del examen: ¿contesto o dejo en blanco? Te enseñamos a calcularlo, porque con apenas una decena de fallos de margen, arriesgar a ciegas es tirar la plaza.
Retas a otros opositores de Auxilio en directo. Y subes de nivel. Porque al cerebrito perfeccionista que eres, competir le enchufa más que cualquier frase de calendario motivacional.
De aspirante a magistrado del Tribunal Supremo.
Cada test te sube de rango. Estudiar deja de ser una penitencia y se convierte en algo a lo que vuelves.

Nivel 1
Aspirante
Donde empieza todo el mundo.

Nivel 2
Juez
Cuando las trampas ya no te pillan.

Nivel 3
Magistrado
Cuando dominas el ejercicio práctico.

Nivel máximo
Tribunal Supremo
El opositor que ya está, mentalmente, dentro.
0,66 € al día. Menos que el café de camino al juzgado al que quieres entrar. Y 7 días para comprobar, sin riesgo, que entiendes las trampas mejor que ayer.
El precio
Una academia presencial te cobra entre 80 y 150 € al mes. Justicia Test, plan Auxilio: 19,90 € al mes. Es decir, 0,66 € al día. Menos que un café. Y al otro lado de la balanza, la plaza: unos 21.000 € brutos el primer año, que se repiten cada año durante el resto de tu vida laboral. Míralo así: el coste real de suspender no son 19,90 €. Es otro año de tu vida y los más de 20.000 € que ese año no vas a cobrar. Por 0,66 € al día contra eso, los números no dan ni para pensarlo.
No te voy a prometer que apruebes. Eso te lo promete un vendehúmos, y tú los hueles a un kilómetro. Lo que te prometo es esto: pruébalo 7 días. Si no notas que entiendes mejor las trampas del temario y que ves venir los fallos que antes te comían, escribes y te devolvemos el dinero. Sin preguntas. Sin letra pequeña. El riesgo lo ponemos nosotros.
Plan único · Auxilio
Plan Auxilio Judicial
Todo lo que necesitas para no fallar lo que ya sabes
19,90 €/mes
0,66 € al día · menos que un café
Cancelas cuando quieras, en dos clics. Sin permanencia.
La gran pregunta
Ya sabes qué es, si puedes presentarte, cómo es el examen y qué se llevan los que entran. Solo queda decidir.
Así que la única pregunta que importa: ¿de cuánto te arrepentirías si dejas pasar esto por 0,66 € al día? La plaza es para siempre. La duda dura una tarde.
Pruébalo 7 días. Si no notas que entiendes mejor las trampas del temario y que ves venir los fallos que antes te comían, escribes y te devolvemos el dinero. Sin preguntas. Sin letra pequeña.
19,90 €/mes · 0,66 € al día · Cancelas cuando quieras.
Sin maquillar
Precisamente por eso existe el Test del Día. Está hecho para los huecos muertos: el bus, la cola del banco, los diez minutos antes de dormir. Estudias haciendo tests, sin arrastrar el tochaco del temario a todas partes. No te pedimos más horas. Te pedimos que las que tienes cundan.
Son 0,66 € al día. Menos que el café que te tomas mientras estudias. Una academia presencial te cobra de 80 a 150 €. Y si esto te ahorra una sola convocatoria fallida, te ahorra un año de tu vida y más de 20.000 €. Y si en 7 días no lo ves claro, te devolvemos hasta el último céntimo.
Esa densidad es justo el problema que vinimos a resolver. El Método Ferrari no te suelta el artículo en la cara: te explica por qué fallaste en cristiano, de andar por casa, hasta que el concepto se queda. Y el radar de trampas del Bloque II ataca precisamente las preguntas que más se atragantan. No vas a entenderlo a pesar de la densidad. Vas a entenderlo gracias a cómo te lo contamos.
Dos buenas noticias y una advertencia honesta. Una: Auxilio es oposición libre pura, ni los títulos ni la experiencia suman un solo punto; cuentan tus respuestas y nada más. Dos: lo que decide la plaza —fallar menos— se entrena, no se hereda con un título. La advertencia: si lo que buscas es un profesor soltándote la chapa en vídeo durante horas, este no es tu sitio; aquí se aprende haciendo tests y entendiendo por qué fallas. Esto no lo gana el que más carrera tiene. Lo gana el que menos falla. Y eso se entrena. Aquí.
Volvamos al día de las notas. Pero esta vez cambia el final.
Llegaste a esta página buscando «Oposición de Auxilio Judicial», sin saber muy bien qué era.
Ahora sabes que es funcionario fijo, todo test, con 335 plazas y una puerta de entrada que solo te pide la ESO.
Sabes que no la gana el que más sabe, sino el que menos falla. Y que tu margen es de alrededor de diez errores en todo el examen.
Y esta vez, cuando abras la lista de notas, sí estás.
No porque te supieras el temario como un papagayo —eso lo hace media España—, sino porque cuando llegó la pregunta del plazo de la LEC no dudaste, y el enunciado con trampa lo viste venir a un kilómetro.
Esa diferencia tiene un nombre, un precio y una fecha de inicio. El nombre es Método Ferrari. El precio: 0,66 € al día. La fecha la decides hoy.
Porque empezar hoy nunca es tiempo perdido. Empezar mañana, a veces sí.
335 plazas en 2026. 7 días de garantía. El riesgo lo ponemos nosotros. Lo único que pierdes si no empiezas es tiempo. Y el tiempo es lo único que esta oposición no perdona.