Has llegado aquí buscando qué es esto de la tramitación procesal. Bien. Vamos a aclarártelo todo, sin rodeos y sin venderte humo. Qué es, si puedes presentarte (spoiler: casi seguro que sí), cómo es el examen y por qué quizá sea la mejor puerta de entrada a un trabajo fijo en Justicia.
1.155 plazas en 2025 y 1.010 en 2026. Sin carrera. Sin desarrollo. Todo tipo test.
Vamos a lo concreto
Tramitación Procesal es un cuerpo de funcionarios de la Administración de Justicia, el subgrupo C1. Dicho en cristiano: son los que hacen que un procedimiento judicial avance desde dentro. Sin ellos, el juzgado se atasca. Y es un trabajo cada vez más digital: olvida la imagen del funcionario con sellos y montañas de papel.
1
Recibes demandas, recursos y escritos a través de LexNet, el sistema digital de la Justicia. Mueves el expediente por dentro. El papel va desapareciendo: aquí casi todo es pantalla.
2
Controlas los plazos (la obsesión sagrada de cualquier juzgado) y preparas las propuestas de resolución: diligencias, decretos, providencias. Tú redactas el borrador con plantillas; el letrado firma.
3
Cuando alguien no paga, investigas su patrimonio (Tráfico, Hacienda, bancos) y tramitas el embargo. Es la parte donde el Derecho deja de ser teoría y toca la cuenta corriente de la gente.
4
Señalas las vistas, citas a las partes y asistes en sala. El juicio que sale en las noticias funciona porque alguien de tu cuerpo lo ha organizado pieza a pieza.
Y ojo, que esto te sonará parecido a Auxilio Judicial, pero no es lo mismo. Auxilio notifica y ejecuta; tú gestionas el procedimiento desde dentro, con responsabilidad sobre el papeleo jurídico. Es un escalón por encima. Y desde la Ley Orgánica 1/2025, todo en un entorno digital: Tribunales de instancia y oficinas de Justicia.
Vale. Ya sabes qué hace.
Pero ahora la duda lógica: si existe Auxilio y existe Gestión, ¿por qué Tramitación y no otra?
La decisión inteligente
La puerta de entrada
Menos temario, menos barrera, antes dentro.
El escalón superior
Más nivel y más sueldo… a cambio de mucho más.
Traducción honesta: Si quieres entrar antes y con la mitad de temario, tu sitio es Tramitación. Y aquí está la jugada que casi nadie ve venir: a los dos años, ya como funcionario, puedes promocionar a Gestión por un turno interno mucho más fácil (sin ofimática, sin Constitución y que valora tus años de experiencia en el juzgado). C1 no es conformarse. Es entrar por la puerta más ancha y subir desde dentro.
Entonces solo queda una pregunta antes de seguir: ¿cumplo los requisitos para presentarme?
Antes de nada
Esto es lo primero que todo el mundo teme. Y casi siempre, para nada. Mira la lista:
No necesitas ser de Derecho. Ni máster. Ni saber latín jurídico.
Sí. Puedes presentarte.
Ahora que sabes que entras al examen, toca el dato que de verdad importa: cuántas plazas hay y contra cuánta gente compites.
Los números, sin maquillar
1.155 + 1.010
Plazas de ingreso libre · 2025 y 2026
1.155 plazas en la OEP de 2025 y otras 1.010 en la de 2026. Más de dos mil plazas de funcionario fijo entre las dos últimas convocatorias. Esto no se ve todos los años.
≈24
Inscritos por plaza
Sí, hay cola. Pero ese número engaña: cada opositor presenta varias instancias y el día del examen falta una parte importante de los inscritos. La competencia real, la del que se sienta a examinarse, es bastante menor.
Eliges ámbito
Territorial
Madrid, Andalucía, ámbito Ministerio… eliges UNO. Las plazas y las notas de corte cambian por territorio. Elegir bien dónde te presentas vale tanto como estudiar.
100% examen
Oposición libre
No hay redacción, no hay concurso, no suman cursos ni experiencia. Los interinos no tienen ventaja. La nota la decide tu examen y nada más.
Te estarás preguntando cómo es ese examen del que todo depende.
Vamos con ello, porque tiene un detalle que casi nadie se toma en serio a tiempo.
El día de la verdad
Aquí no hay segundo asalto ni recuperación. Los tres ejercicios caen en una sola jornada, seguidos. Es tanto una prueba de conocimientos como de aguante.
1
100 preguntas
Acierto +0,60
Error −0,15
El grueso de tu nota. Donde se demuestra que te sabes el temario.
2
10 preguntas
Acierto +2,00
Error −0,50
Pocas preguntas, pero cada una vale más de tres teóricas. El máximo apalancamiento del examen. Aquí se decide la plaza.
3
20 preguntas
Acierto +1,00
Error −0,25
El ejercicio que todos subestiman. Y, con diferencia, el que más fácil se entrena.
Lee esto despacio, porque aquí caen miles: la ofimática NO es «nivel usuario». No basta con que sepas abrir el Word y escribir una carta. Te preguntan por atajos de teclado, submenús escondidos y configuración avanzada de Word y Outlook. Cosas que usas a diario sin saber cómo se llaman. La buena noticia: es lo más entrenable de toda la oposición. Cada acierto suma +1,00 y casi nadie la prepara en serio. Tu mayor punto ciego puede ser tu mayor ventaja.
Ya sabes cómo te examinan.
Ahora, ¿qué tienes que estudiar? ¿Y por qué empezar de cero hoy?, por una vez, juega a tu favor.
El temario
El temario son 37 temas, ni uno más. Una lista cerrada que se puede dominar.
¿De qué va? De cuatro grandes bloques: la Constitución y la organización del Estado y de la Justicia; los procedimientos judiciales (el civil y el penal, donde se gana el examen); el Registro Civil; y la ofimática, que ya sabes que no es ningún regalo.
Y ahora, la ventaja que casi nadie te ha contado.
La Ley Orgánica 1/2025 acaba de cambiarlo todo: adiós a los juzgados de siempre, hola Tribunales de Instancia y Oficinas de Justicia.
El opositor veterano, ese que llevaba tres años empollando, ahora tiene que desaprender lo que sabía y memorizar la estructura nueva.
Tú no. Tú aprendes ya, a la primera, el sistema vigente.
Empezar de cero, por una vez en la vida, es una ventaja. Y es tuya.
Bien. Ya sabes qué estudiar y por qué tienes ventaja.
Pero seamos sinceros: nadie estudia 37 temas por amor al arte. ¿Qué te llevas a cambio?
Lo que está en juego
Imagínate un martes cualquiera dentro de un par de años.
Entras a trabajar por la mañana y a media tarde estás en la calle, con el día por delante.
A final de mes te entra un sueldo fijo, en 14 pagas, que sube solo con los años.
Y por encima de todo, lo que el sector privado casi no reparte: estabilidad para toda la vida. Nadie te manda a casa cuando vienen mal dadas.
1.400-2.000+ €
netos al mes, en 14 pagas (de nuevo ingreso a veterano con trienios y guardias)
22-26 días
de vacaciones + 6 a 9 «moscosos» ya el primer año
Turno de mañana
conciliación real: las tardes son tuyas
Promoción a Gestión
a los 2 años, por un turno interno con temario reducido
La plataforma
Abres el móvil y entrenas con preguntas reales del nivel de Tramitación. Sin arrastrar el tochaco del temario. Cinco minutos en la cola del súper rinden más que dos horas de subrayador.
Cuando fallas, no te soltamos el artículo en la cara. Te explicamos POR QUÉ fallaste, en cristiano, de andar por casa. Así esa pregunta deja de cazarte para siempre.
El ejercicio que más pesa: cada pregunta vale +2,00. Lo entrenas aparte, una y otra vez, hasta que el ejercicio que decide la plaza juegue a tu favor.
Atacamos de frente tu mayor punto ciego: atajos, submenús y configuración de Word y Outlook. Conviertes el miedo informático en puntos regalados que casi nadie recoge.
La decisión más difícil del examen: ¿contesto o dejo en blanco? Te enseñamos a calcularlo con los tres baremos distintos (+0,60 / +2,00 / +1,00), porque arriesgar a ciegas es tirar la plaza.
Retas a otros opositores de Tramitación en directo. Y subes de nivel. Porque al cerebrito perfeccionista que eres, competir le enchufa más que cualquier frase de calendario motivacional.
De aspirante a magistrado del Tribunal Supremo.
Cada test te sube de rango. Estudiar deja de ser una penitencia y se convierte en algo a lo que vuelves.

Nivel 1
Aspirante
Donde empieza todo el mundo.

Nivel 2
Juez
Cuando las trampas ya no te pillan.

Nivel 3
Magistrado
Cuando dominas el caso práctico.

Nivel máximo
Tribunal Supremo
El opositor que ya está, mentalmente, dentro.
0,76 € al día. Ni medio café. Y 7 días para comprobar, sin riesgo, que entiendes el temario mejor que ayer.
El precio
Una academia presencial te cobra entre 80 y 150 € al mes. Justicia Test, plan Tramitación: 22,90 € al mes. Es decir, 0,76 € al día. Ni medio café. Y al otro lado de la balanza, la plaza: entre 1.400 y 1.600 € netos al mes, catorce veces al año, durante el resto de tu vida laboral. Míralo así: el coste real de suspender no son 22,90 €. Es otro año de tu vida y los casi 19.000 € netos que ese año no vas a cobrar. Por 0,76 € al día contra eso, los números no dan ni para pensarlo.
No te voy a prometer que apruebes. Eso te lo promete un vendehúmos, y tú los hueles a un kilómetro. Lo que te prometo es esto: pruébalo 7 días. Si no notas que entiendes mejor el temario y que ves venir las trampas que antes te comían, escribes y te devolvemos el dinero. Sin preguntas. Sin letra pequeña. El riesgo lo ponemos nosotros.
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La gran pregunta
Ya sabes qué es, si puedes presentarte, cómo es el examen y qué se llevan los que entran. Solo queda decidir.
Así que la única pregunta que importa: ¿te sale a cuenta jugártela por 0,76 € al día? La plaza es para siempre. La duda dura una tarde.
Pruébalo 7 días. Si no notas que entiendes mejor el temario y que ves venir las trampas, escribes y te devolvemos el dinero. Sin preguntas. Sin letra pequeña.
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Sin maquillar
Precisamente por eso existe el Test del Día. Está hecho para los huecos muertos: el bus, la cola del banco, los diez minutos antes de dormir. Estudias haciendo tests, sin cargar con el temario a todas partes. No te pedimos más horas. Te pedimos que las que tienes cundan.
Son 0,76 € al día. Ni medio café. Una academia presencial te cobra de 80 a 150 €. Y si esto te ahorra una sola convocatoria fallida, te ahorra un año de tu vida y casi 19.000 € netos que ese año no cobrarías. Y si en 7 días no lo ves claro, te devolvemos hasta el último céntimo.
Esos dos miedos son justo los que vinimos a resolver. El Método Ferrari te explica cada fallo en cristiano, de andar por casa, hasta que el concepto se queda. Y el Simulador de Ofimática convierte tu punto ciego en puntos fáciles. No vas a entenderlo a pesar de la densidad. Vas a entenderlo gracias a cómo te lo contamos.
Dos buenas noticias y una advertencia honesta. Una: Es oposición libre pura; ni los títulos ni la experiencia suman un solo punto. Dos: La ofimática se entrena, no se nace sabiéndola, y es de lo más rentable del examen. La advertencia: si lo que buscas es un profesor dándote la chapa en vídeo durante horas, este no es tu sitio; aquí se aprende haciendo tests y entendiendo por qué fallas. Esto no lo gana el que más carrera tiene. Lo gana el que menos falla. Y eso se entrena. Aquí.
Imagínate ese martes dentro de dos años. Esta vez, con tu nombre en la lista.
Llegaste a esta página buscando «Oposición de Tramitación Procesal», sin saber muy bien qué era.
Ahora sabes que es funcionario fijo, todo test, con más de dos mil plazas y una puerta de entrada hecha para gente como tú.
Sabes que el examen se decide en el caso práctico y en la ofimática, los dos ejercicios que casi todos subestiman.
Y sabes que empezar de cero, esta vez, juega a tu favor.
Esa diferencia tiene un nombre, un precio y una fecha de inicio. El nombre es Método Ferrari. El precio: 0,76 € al día. La fecha la decides hoy.
Porque empezar hoy nunca es tiempo perdido. Empezar mañana, a veces sí.
Más de 2.000 plazas entre 2025 y 2026. 7 días de garantía. El riesgo lo ponemos nosotros. Lo único que pierdes si no empiezas es tiempo. Y el tiempo es lo único que esta oposición no perdona.